La tarde del viernes 27 de febrero, cerca de las 18:15, un avión militar de carga protagonizó uno de los accidentes aéreos más graves registrados en los últimos años en el país. La aeronave, un Lockheed C-130 Hercules, matrícula FAB-81, perteneciente a la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) y operado por Transportes Aéreos Bolivianos (TAB), se salió de la pista durante su aterrizaje en el aeropuerto de El Alto.
El avión había partido desde Santa Cruz transportando un cargamento de 17,1 millones de billetes nuevos en cortes de Bs 10, Bs 20 y Bs 50. Según confirmó el Banco Central de Bolivia (BCB), el dinero aún no había concluido su proceso de monetización, por lo que no tenía validez legal ni podía circular oficialmente.
Tras perder el control en pista, la aeronave impactó contra varios vehículos que transitaban por el sector cercano a la avenida Costanera, provocando una escena de caos y destrucción. El primer balance reportó decenas de víctimas, principalmente ocupantes de los motorizados alcanzados por el avión.
Confusión por los billetes y disturbios
Horas después del accidente comenzaron a circular versiones sobre la presencia de grandes cantidades de dinero en la aeronave. Esto generó una ola de rumores que atrajo a miles de personas hasta el lugar del siniestro.
Grupos de ciudadanos derribaron rejas del perímetro de seguridad para intentar ingresar a la zona donde permanecían los restos del avión. Pese a las advertencias oficiales de que los billetes carecían de valor legal, la multitud intentó apoderarse de ellos.
El viceministro de Régimen Interior informó que durante la madrugada del sábado se desplegaron aproximadamente 400 policías y 700 militares para contener a más de 20.000 personas. El saldo incluyó 50 aprehendidos, ambulancias atacadas, una patrulla municipal incendiada y varios efectivos heridos.
Posteriormente, el Ministerio de Economía, a través del BCB, dispuso la invalidación oficial de los billetes de la serie B correspondientes a los cortes transportados. Las autoridades advirtieron que cada pieza está identificada y que su circulación podría derivar en procesos legales.
Investigación y medidas oficiales
El ministro de Defensa, junto al comandante de la FAB, anunció la conformación de una Junta de Investigación de Accidentes Aeronáuticos (JIAA), que tendrá la misión de esclarecer las causas del siniestro. Además, se informó que la caja negra será enviada al exterior para su análisis técnico especializado.
El domingo, la ministra de Salud confirmó que el número oficial de fallecidos ascendió a 22 personas, mientras que 37 heridos reciben atención en centros médicos de El Alto y La Paz.
Ante la magnitud de la tragedia, el presidente Rodrigo Paz Pereira decretó tres días de duelo nacional en honor a las víctimas. Asimismo, el Ministerio de Defensa activó el seguro correspondiente para cubrir los gastos funerarios y la atención médica de los afectados.
Finalmente, las autoridades informaron que concluyeron los trabajos de remoción de los restos del avión y de los vehículos impactados. Sin embargo, tras el repliegue parcial del resguardo policial, algunas personas regresaron al lugar en busca de billetes, pese a las reiteradas advertencias de que no tienen valor legal.
La investigación continúa y el país permanece a la espera de un informe oficial que determine con precisión qué provocó que el Hércules C-130 se saliera de la pista, desencadenando una tragedia que enluta a Bolivia.
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