La Cámara de Senadores determinó suspender por ocho meses al senador suplente de la alianza Unidad, Nilton Condori, luego de la denuncia presentada ante la Comisión de Ética y Transparencia por su presunta participación en la promoción, instigación y encabezamiento de movilizaciones y bloqueos de carreteras que generaron graves perjuicios a miles de bolivianos.
La sanción se produce después de los conflictos registrados durante más de 50 días entre mayo y junio, periodo en el que los bloqueos provocaron dificultades para el libre tránsito, afectaron el abastecimiento y golpearon las actividades económicas de numerosas familias bolivianas.
Condori fue denunciado por el senador Leonardo Roca, quien lo acusó de promover medidas de presión que tenían entre sus demandas la renuncia del presidente Rodrigo Paz. La determinación del Senado representa, en ese contexto, una señal de rechazo a las acciones de autoridades o dirigentes que recurran a la confrontación y al bloqueo como mecanismo de presión política.
Uno de los antecedentes que generó mayor cuestionamiento fue una declaración realizada por Condori en abril, cuando sostuvo que para cambiar Bolivia debía producirse una revolución, incluso con la posibilidad de que esta fuera violenta.
“Mi objetivo, hermanos y hermanas bolivianos y bolivianas, es cambiar Bolivia. Abiertamente debo decir, tiene que estallar una revolución, puede ser democrática”, afirmó entonces el legislador.
Estas declaraciones, sumadas a su presunta participación en las movilizaciones, provocaron críticas debido a que cualquier llamado a acciones violentas o a medidas que paralicen carreteras termina trasladando el costo del conflicto a la población, particularmente a trabajadores, transportistas, productores, comerciantes, estudiantes y familias que dependen de un normal funcionamiento del país.
Tras conocer la decisión, Condori reaccionó con dureza y calificó la suspensión como una “hazaña política”, cuestionando la imparcialidad de quienes adoptaron la medida. El legislador señaló que esperaba recibir la notificación formal y afirmó que la determinación no sería justa.
“Si ya me avisaron que me han suspendido estos malandros, a ocho meses me han comentado. Seguro mañana me darán pues la resolución”, manifestó.
Aún está pendiente conocer oficialmente si la suspensión de ocho meses será aplicada con o sin goce de haberes.
Más allá de las posiciones políticas, la sanción vuelve a poner en el centro del debate la responsabilidad que tienen los legisladores frente a la población. El derecho a la protesta y a la expresión política no debería convertirse en una justificación para paralizar carreteras, afectar el abastecimiento o generar perjuicios económicos a ciudadanos que nada tienen que ver con las disputas partidarias.
La decisión del Senado también plantea un mensaje político contundente: quienes ejercen funciones públicas deben actuar con responsabilidad y evitar promover escenarios de confrontación que profundicen la crisis nacional. Para miles de bolivianos afectados por los bloqueos, cualquier medida que busque establecer responsabilidades representa una señal de rechazo a prácticas que terminan perjudicando a la ciudadanía en nombre de intereses políticos.
La controversia sobre Condori queda ahora en manos de las instancias correspondientes, pero la suspensión de ocho meses marca un precedente frente a conductas que, según la denuncia, habrían contribuido a prolongar conflictos con un elevado costo social y económico para el país.
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