La dirigencia de la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia abandonó este miércoles la reunión convocada por el Gobierno para abordar la problemática de la gasolina “desestabilizada” y el resarcimiento a vehículos que habrían resultado dañados por el combustible.
El secretario ejecutivo del sector, Lucio Gómez, expresó su molestia por la inasistencia del ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, y cuestionó además la participación del vicepresidente Edmand Lara, calificando el hecho como una “falta de respeto” hacia el transporte boliviano.
Según el dirigente, el sector representa al 85% del transporte del país y no puede ser objeto de desconsideraciones por parte de las autoridades. En ese sentido, anunció la convocatoria a un ampliado nacional donde se definirán las acciones a seguir, sin descartar movilizaciones o protestas en las calles.
En paralelo, choferes bloquearon nuevamente el centro paceño durante la mañana y exhibieron botellas con gasolina cuya calidad fue cuestionada. Aseguran que continúan recibiendo combustible en mal estado y que sus motorizados presentan fallas mecánicas recurrentes.
Por su parte, el Gobierno ha reiterado en anteriores oportunidades que se realizan controles estrictos a la calidad del combustible y que se activaron mecanismos de compensación para los afectados. Sin embargo, el conflicto permanece abierto y podría escalar dependiendo de las decisiones que adopte el ampliado nacional del sector.
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