A 50 años del golpe de Estado en Argentina, sobrevivientes y testigos recuerdan cómo ese 24 de marzo de 1976 marcó un antes y un después en sus vidas.
El derrocamiento del gobierno de Isabel Perón dio paso a una dictadura militar encabezada por Jorge Rafael Videla, que se extendió hasta 1983.
Durante ese periodo, se ejecutó un plan sistemático de represión que incluyó secuestros, torturas y desapariciones forzadas. Organismos de derechos humanos estiman que alrededor de 30.000 personas desaparecieron.
Los testimonios reflejan que, en un inicio, muchos pensaron que se trataba de un golpe más, como los anteriores. Sin embargo, con el paso del tiempo comenzaron a evidenciarse hechos más violentos, como la desaparición de familiares, vecinos y conocidos.
Historias como la de jóvenes, trabajadores y estudiantes muestran cómo el miedo se instaló en la sociedad, donde el silencio y la incertidumbre pasaron a ser parte de la vida cotidiana.
A medio siglo de estos hechos, el recuerdo de las víctimas y la búsqueda de justicia continúan siendo parte fundamental de la memoria histórica del país.
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